Así fue que comenzó todo, en un auto examen mamario, leí en una revista que debían presionar se los pezones al momento de la autoexploracion y yo nunca lo había hecho, entonces en mi siguiente revisión lo hice y del seno izquierdo salió un líquido café como sanguinolento y aceitoso, eran unas gotas como cuando estas revisando si tienes leche cuando estas amamantando y salían de los conductos pues en ocasiones aparecían en tres diferentes gotitas, probé con el otro seno y no paso nada, en ese momento supe que las cosas no estaban bien y como se acercaba mi revisión con el médico decidí llevarle unos estudios más completos.
En mi trabajo ofrecían un examen ginecológico anual que incluía papanicolau, mamografia y eco de mama y solicite el paquete, jamás me habían hecho una mamografia, en ese momento tenía 36 años y mi ginecólogo me había recomendado hacérmela a partir de los 40 por mis antecedentes familiares de cancer, pero aún así llegue al laboratorio y pedí que me la realizarán, el laboratorio no era muy reconocido y la verdad no me sentía muy a gusto en las instalaciones, entre al consultorio donde estaba el mamografo y estaba un radiólogo, generalmente no tengo problema con que me atiendan hombres pero en ese momento me sentí muy incómoda, como invadida, este señor acomodaba mis senos como si fueran dos pedazos de carne sin vida, como si fuera un pedazo de chuleton recién salido de la carnicería, me sentí muy humillada, era mi primer estudio de este tipo y me resulto bastante doloroso, en ningún momento me pregunto su me lastimaba o incomodaba solo apretaba cada uno de mis senos y ahora se que el terrible dolor no era normal pero en ese momento no dije nada, mi dos senos quedaron muy afectados, no toleraba siquiera que me rozara la bata, de ahí pase a tomarme el eco, entonces el doctor me pregunto sobre mis antecedentes y revisaba constantemente mi seno izquierdo, entonces dijo una frase que en ese momento no le si importancia, hasta unos días después, me dijo "el cáncer de seno es muy benévolo, incluso si yo encontrara algo anormal, le pediría que regresara en 6 meses para volver a revisar y confirmar" salí del consultorio y me dijeron que regresara en cinco días por los resultados, salí y estaba mi esposo en la sala de espera yo estaba con mis ojos llenos de lágrimas por todo lo que me ja una lastimado, esa noche mis años estaban morados, me ardían y el malestar me duro por tres días, pensando siempre que era normal, parte de lo que había que padecer.
Esos días en espera de los resultados pasaron de prisa, mi esposo estaba muy intranquilo pero yo no, en una ocasión me pregunto: "no puedo entender como es que estés tan tranquila!" Yo le respondí:" porque se que estoy mal, algo no esta bien conmigo y estoy segura de ello pero también se que no es nada que no se pueda arreglar con una cirugía, me he revisado siempre, lo que tengo se puede tratar"
Pasaron los cinco días y fui a recoger mis estudios, obviamente no entendía nada de lo que decían así que llame a mi ginecólogo para pedir mi cita pero ya no estaba en la ciudad, así que pedí a mis amistades y conocidos que me recomendarán a un buen ginecólogo, es así como llegue con el doc. Arcadio Cruz.
La primera vez que llegue a su consultorio fui sola era lunes, me habían hablado muy bien de este médico y al entrar vi que habían imágenes religiosas en la recepción y dentro de su consultorio, yo soy católica, y esto me dio mucha tranquilidad y confianza.
Le platique toda mi historia, mis antecedentes, sobre mi última revisión y el motivo de mi consulta, mientras el revisaba mi mamografia, empece a hablarle del líquido que salía del pezón cuando el me interrumpió, es del seno izquierdo verdad? Y le dije si, porque? Fue cuando me informo que tenía un quiste en el seno y están situado en los conductos mamarios, ese día me reviso y saco una muestra del líquido para analizarla, me informo acerca de posible padecimiento y de las opciones que tenía, pero siempre recordare una de sus frases: "no te voy a mentir, esto no es bueno y tu lo sabes pero quiero que estés segura de que estamos a tiempo" los resultados estarían en tres días y me cito para el siguiente sábado para realizar un procedimiento en el que intentaría drenar los conductos para dejarlos libres.
Ese día salí del consultorio y supe que ya nada sería igual, entre como en una especie de nueva dimensión en la que estas siempre a la espera de algún resultado, de alguna buena noticia, en espera, en espera...
Salí y llame a mi esposo por teléfono llorando y le platique lo que estaba pasando y el como siempre lo ja hecho pero aún más durante todo este proceso se mostró amoroso y empatico, trata di de animarme y dándome esperanza.
Esos días fueron complicados llenos de incertidumbre, a ratos buenos y otros verdaderamente malos.
Llego el sábado y acompañada de mi esposo acudimos al consultorio u recibimos el primer diagnóstico, Papiloma intraductal, era la primera vez que escuchaba algo así, me explico que no sabía si el quiste había generado el Papiloma o si el Papiloma había generado el quiste, pero había que extirparlo junto con todos los conductos afectados, en ese momento nos explico que después de la cirugía enviaría todas las muestras a patología para analizarlas, a parte de eso y por otras circunstancias ese mismo día aprovecharíamos para hacer una histerectomía ya que desde hacia 8 meses sufría de fuertes hemorragias provocadas por dos miomas de más de 8 cm cada uno (anteriormente me habían extraído uno de 17 cm)
Todo se vino de un solo golpe, en un momento eran demasiadas instrucciones y análisis por realizar y la cirugía estaba programada para 7 días después y había que realizar los trámites del seguro de gastos médicos con carácter de urgente.
Todo estaba pasando demasiado rápido, apenas hace dos semanas estaba entrando a realizarme una mamografia y ahora tenía programada una cirugía,tenía mucho miedo, los días posteriores fueron confusos, y los recuerdo como si todo lo hubiera hecho de manera mecánica, mi esposo me ayudo demasiado con los trámites del seguro yo tuve que hablar en el trabajo y exponer la situación, soy maestra de secundaria y si me iba a ausentar tanto tempo debía dejar i si aviones y trabajo al me son para las siguientes tres semanas para que la persona que me cubriera no batallara, esos días fueron terribles llenos de emociones, tristeza, miedo, cansancio, estrés...
La cirugía estaba programada para un viernes 16 de noviembre pero era miércoles y el seguro aún no la autorizaba y eso añadía más incertidumbre a todo esto, llego el jueves 15 y nada ninguna noticia del seguro, término mi horario y me despedí de mi coordinadora suponiendo que se atrasaría el dictamen de la aseguradora cuando de camino a la casa recibo la llamada: "acabo de recibir la autorización, te operan mañana"
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